¿Estás preocupada porque tu bebé tiene problemas de insomnio? ¿Se está acostumbrando a tu presencia para poder dormir? Si esa situación se repite noche tras noche, semana tras semana, no se puede ignorar porque puede desestabilizar la armonía conyugal y, por lo tanto, familiar. Los trastornos del sueño son múltiples y sus causas variadas y además pueden presentarse durante un lapso corto de tiempo o durante períodos continuos. Cuando se trata de lapsos cortos generalmente están vinculados con algún cambio en la vida del niño al que tu pequeño necesita adaptarse: puede ser el comienzo de la guardería, una mudanza, un viaje o simplemente que le están saliendo los dientes. En los otros casos hay que buscar el origen del problema y es recomendable solicitar la ayuda de un pediatra.
¿Qué efectos tiene el insomnio en los niños?
Las consecuencias del mal sueño traen diferentes consecuencias. En lactantes y bebés dormir mal ocasiona el llanto fácil y continuo, irritabilidad y mal humor, problemas de alimentación y crecimiento. Si tu hijo es mayor, los problemas son otros. Si está en edad escolar, el pequeño que duerme mal suele tener mala conducta y rendimiento, inseguridad, timidez o mal carácter.
Lo importante es saber que los niños no duermen mal porque sí y que los padres no tienen que resignarse a sufrir esta situación. Tienes más información en la GUÍA DEL SUEÑO.











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