En el anterior artículo dejamos a un bebé de tres meses durmiendo plácidamente en un colchón adaptado y adecuado a sus necesidades sabiendo que sus ciclos de sueño son irregulares y con dos fases, activo (REM) y sueño tranquilo. También sabemos que el bebé, que durante el primer trimestre entraba directamente a dormir en fase de sueño activo, a partir del tercer mes, va a entrar en fase de sueño no REM. Además, cuando el bebé entra en fase más profunda de sueño tranquilo puede ampliar su permanencia en esta fase hasta una hora u hora y media… ¡todo un logro! Pero cuando hablamos de bebés y niños no existen logros sin “peros” y todavía estamos en un periodo de cambios con las consiguientes variaciones connaturales al crecimiento y la maduración de nuestros bebés.
Efectivamente conforme va creciendo un bebé va madurando a todos los niveles, cerebral, psicológica, afectiva y socialmente, pero le queda mucho por hacer. Aprender el mundo y del mundo es una tarea que requiere mucho esfuerzo por parte del bebé; y mucho amor, ternura y paciencia por parte de los padres, para poder acompañarle en ese continuo descubrimiento y aprendizaje.
Esto también ocurre con el sueño, tiene que seguir madurando. El bebé tiene que ir adquiriendo un ritmo circadiano, es decir, tiene que comenzar a distinguir entre el día y la noche. .. sigue leyendo +














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